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Historias de impacto

Una convicción: avanzar juntos | México

HISTORIALuis Alberto Cruz es pastor en la Iglesia Ebenezer de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, en Cárdenas, Tabasco. También es multiplicador voluntario para la Red de Multiplicación con su denominación desde hace tres años.

Desde que inició el proceso como plantador, Luis tenía la convicción muy clara en su corazón de compartir con otros la visión de plantar nuevas iglesias. Él no sólo es un obrero comprometido sino que también tiene en sus manos la responsabilidad de entrenar e otros con las mismas herramientas y recursos que recibió.

Una de las características de este multiplicador es la responsabilidad con la cual lleva los entrenamientos y también la recolección de informes. Él cuenta que en una ocasión no tenía los recursos suficientes para movilizarse y recoger los informes así que empeñó su computador por un pequeño préstamo. Con el dinero que obtuvo pudo visitar a los plantadores y presentar los informes a tiempo. “Sentí la responsabilidad y el temor de Dios de cumplir con el compromiso”, asegura él.

Luis pudo recuperar su computador y aunque uno de los obstáculos puede ser la limitación económica, él asegura que Dios ha provisto tanto para su labor como para su familia y ha podido seguir adelante cumpliendo la labor que tanto le apasiona.

Una de las razones por la cual Luis es tan apasionado por la Obra es porque él mismo ha sido testigo de lo que Dios puede hacer mediante la plantación y revitalización de iglesias. “Cuando vi los elementos vitales, pude aplicar a una iglesia que apenas tenía 20 hermanos y al usar los materiales de la Red sobre Mejores Iglesias, esta congregación se fortaleció y más personas empezaron a llegar y aunque nadie pensó que iba a ser una iglesia fortalecida, esto fue posible”.

También ha podido ver la transformación de familias que antes eran aferradas al catolicismo y fanatismo llegar a Cristo, cambiando sus vidas y comprometiéndose con Cristo. Vidas que han sido alcanzadas por plantadores a quienes ha tenido la bendición de entrenar.

Dejando un legado | Venezuela

VZ Juan Aparicio 18Como supervisor empecé a motivar a los pastores para trabajar juntos y empezamos a ver módulos y todos los recursos. Personalmente me involucre con los líderes de esta iglesia donde soy el pastor principal. Teníamos muchos líderes formados por varios años, pero nunca una iglesia nueva porque siempre se mantenían en cambios pastorales. En 30 años hubo 10 cambios pastorales”.

“Vimos que como iglesia no estábamos haciendo nada por extender el Evangelio y en tantos años no teníamos otras iglesias hijas. Éramos como una madre sin hijos aunque era la primera iglesia que se fundó en el distrito no tenía otra iglesia hija. Nos dimos cuenta que necesitábamos romper este patrón. Estábamos perdiendo el tiempo”.

“Empezamos a hacer células en los diferentes barrios con los grupos de la iglesia. Después les extendimos a lugares más alejados, donde ahora tenemos proyectos de plantación. Estamos llevando el Evangelio a personas que más lo necesitan y estamos tratando de hacer que San Ignacio de Tinaquillo conozca un Evangelio diferente. No el de cuatro paredes sino un evangelio que se preocupa por la comunidad”.

“No ha sido fácil, pero tampoco imposible. Esto ha sido trabajo de equipo y lo importante es que todos los líderes nos enfocamos en el trabajo en las calles. En este periodo corto, tenemos 7 nuevas obras en inicio y dos que ya están en proceso”.

“Plantar iglesias es el resultado de Dios para nuestras vidas. Un pastor que no planta, que no siembra y no trabaja, es un pastor que no va a tener fruto en el futuro porque muchas veces los pastores tienen que dejar la iglesia y si no tienen un trabajo previo, su historia terminó pero cuando planta iglesias, deja un legado y va a haber un fruto”.

Pr. Juan Aparicio | Supervisor de la Iglesia de Dios, Distrito Cojedes.

Preparado para la misión | Ecuador

ec nov 17Roberto Espinoza vive en Cayambe, Ecuador, y desde que aceptó a Cristo tuvo la convicción de compartir con otros del Evangelio. Estuvo involucrado en áreas del liderazgo de su iglesia local, y también cuenta que le brindaron la oportunidad de participar en el entrenamiento como plantador de iglesias.

Cuenta que a pesar de tener una noción del ministerio, no estaba muy seguro de iniciar un grupo pequeño ya que había escuchado de falsas doctrinas que usaban este método para el mega crecimiento.

“Cuando vi que el método celular tenía una base bíblica, y que se podía usar para la plantación de iglesias y que no era más que el discipulado en grupos pequeños de nuevos convertidos, me di cuenta que tenía mucho potencial la plantación de iglesias no sólo con nuestra iglesia local sino también con otras”.

Por medio del entrenamiento modular en plantación de iglesias, Roberto pudo confrontar algunas de sus dudas y sobre todo tener un respaldo bíblico para la labor que anhelaba empezar.

Este plantador no sólo aprendió una manera saludable de plantar iglesias, sino que también pudo comprender cómo se desarrolla la dinámica del evangelismo y discipulado; también asegura que descubrió “cómo administrar los grupos pequeños, buenas herramientas de tiempo, recursos, como llevar un plan y sus objetivos en el proceso de plantación. Gracias a Dios este material es pedagógico y puede ser usado en cualquier contexto”.

Roberto quiere seguir multiplicando nuevos obreros y nuevas iglesias como parte de su llamado a la Gran Obra. ¡Sus oraciones por este obrero de la mies!

Llegando al lugar indicado | Nicaragua

NI dic 17María Córdoba está plantando una nueva iglesia en Ciudad Santino, en la periferia de Managua, como parte de la visión de su iglesia madre, Ministerio Restauración, de plantar 500 nuevas iglesias en 5 años.

Aunque para ella, más allá del número, el anhelo de su corazón es llevar el Reino de Dios a comunidades lejanas y la plantación de iglesias saludables es una oportunidad para hacerlo.

María cuenta que después del módulo de visión y misión, su tarea era conocer un nuevo campo dónde podría plantar la iglesia. No sabía dónde, pero cuando salió a la caminata de reconocimiento y a conocer las necesidades del contexto, ella oró y pidió a Dios que la guiará al lugar correcto donde debía empezar. Así es como llegó a Ciudad Santino.

“Cuando llegamos con otra hermana, no conocíamos a nadie, pero empezamos a realizar preguntas y conocer más de la comunidad. También empezamos a evangelizar y hacer seguimiento pastoral”.

Dios ha ido respaldando la obra en la comunidad y una de las primeras personas en aceptar a Cristo fue Elsa. Ella estaba pasando por un problema de salud. Junto a María empezaron a orar y su salud fue reestablecida. Su hijo estaba en la cárcel y parecía imposible su libertad. También empezaron a orar y su hijo salió en libertad, ahora él también es parte de esta nueva comunidad de creyentes.

Uno de los desafíos que ha enfrentado María es que muchas personas, que son de otras iglesias y viven en la zona, han visto su trabajo de plantación como una competencia; pero ella asegura que entre más iglesias, más personas serían alcanzadas por el Evangelio y el discipulado.

Levantando una generación | Venezuela

VZ 10Pastor Wilmer Pérez es Coordinador Nacional de Plantación de Iglesias de las Asambleas de Dios en Venezuela, a pesar que su denominación ha estado enfocada en el crecimiento de la Iglesia, ha podido ver que el modelo de mega-iglesias no ha logrado impactar de la manera que se esperaba.

Junto al liderazgo de la denominación tenían esta visión de plantar iglesias, y en el proceso de implementar este proyecto decidieron trabajar de manera conjunta con la Red de Multiplicación.

Parte del proceso ha implicado la sensibilización del liderazgo a nivel nacional para invitarlos a ser parte de este mover de plantación de nuevas iglesias, pues uno de los puntos vitales en este proceso es que los pastores locales sean quienes movilicen sus iglesias locales, enviando a los futuros plantadores de iglesias al programa de entrenamiento.

Uno de los requisitos que buscan para que los plantadores puedan participar es que deben ser recomendados por sus pastores. “Así podemos involucrar a la iglesia local en el proceso y sus pastores pasarían a ser mentores de los plantadores para que haya un proceso saludable de plantación de iglesias”, asegura pastor Wilmer.

“Mi sueño es entrenar una generación de plantadores de iglesias con el propósito que esto no sea sólo un evento de entrenamiento, sino todo un mover de obreros locales impulsando la platación de iglesias y oro para que esos plantadores a futuro se puedan convertir en mentores de otros plantadores y así la Iglesia se pueda movilizar en toda Venezueal y se establesca como iglesia saludable".

Pastor Wilmer cree que este es el tiempo preciso que Dios está usando como una oportunidad en su país ya que debido al contexto, “cada comunidad está lista para recibir el evangelio y que puedan ser iglesias saludables”, asegura.

info@reddemultiplicacion.com